II Domingo del Tiempo Ordinario

 


II Domingo del Tiempo Ordinario
(Ciclo A - Año par)
18 de enero de 2026

  • Te hago luz de las naciones, para que seas mi salvación (Is 49, 3. 5-6)
  • Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad (Sal 39)
  • A vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo (1 Cor 1, 1-3)
  • Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Jn 1, 29-34)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify


La Iglesia Católica y la Ortodoxa



Comentario de un usuario del canal de YouTube:

Sea contigo la alegría. Padre, he recibido la inspiración de sugerirle tocar el tema de la comunión entre la Iglesia Ortodoxa y Católica Romana, me parece su aporte podría venir a iluminar mucho esta cuestión teológica. Yo como Católico Romano me manifiesto algo confuso por los singulares tesoros y perlas de tan gran valor escondidas o más bien iluminadoras tanto de oriente como de occidente. Sé que usted suele tomar referencias y por eso quizá haga falta marcar un nuevo parámetro de comprensión y de comunión. Al conocer poco a poco y más a fondo el amor por oriente crece en mí quizá tanto o más como por occidente. No sé, creo que Dios nos está hablando ya con cierta vehemencia sobre este tema. Lo pongo sobre la mesa, ya Dios dirá. Gracias desde C.R.

Resupuesta:


Querido hermano y amigo en Cristo:

La ausencia de una total comunión entre la Iglesia católica y la Ortodoxa constituye un gran dolor para los cristianos conscientes del deseo que Cristo expresó la noche de su pasión: “Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” (Jn 17, 21). Tanto más profundo cuanto que la Iglesia católica reconoce en la Ortodoxia una fidelidad a la verdad de la fe, una sucesión apostólica indiscutible, y la validez plena de los sacramentos. Para la Iglesia católica los obispos ortodoxos son verdaderos obispos, como los presbíteros ortodoxos son verdaderos presbíteros y sus celebraciones eucarísticas son verdaderas, así como los demás sacramentos. Las restricciones en la intercomunión son más de orden disciplinar que de carácter dogmático.

Esto es lo que explica que tantos católicos, como usted, se sientan atraídos por los tesoros de fe y de espiritualidad que la Ortodoxia posee, porque esos tesoros son “nuestros”, es decir, de todos los cristianos, católicos y ortodoxos. La Ortodoxia ha tenido una especial sensibilidad espiritual, un carácter más “contemplativo” que la Iglesia católica que ha estado más polarizada en la acción misionera. La evangelización del mundo ha sido realizada principalmente por la Iglesia católica (y más adelante por los cristianos reformados), mientras que la Ortodoxia ha custodiado la verdad de la fe y de la liturgia con un amor y un fervor verdaderamente ejemplares.

Felicidad y política

El derecho a la “búsqueda de la felicidad” figura en la Declaración de Independencia de Estados Unidos, de 1776. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 estipula que sus principios tienen como finalidad “la felicidad de todos”. Al mismo tiempo la tradición liberal ha considerado siempre que la esfera de la felicidad no afecta a la política, sino a los individuos. Recordemos la famosa fórmula de Benjamin Constant: “Que el Estado se limite a ser justo; ya nos encargaremos nosotros de ser felices”.

La felicidad no es solo un asunto extrapolítico, sino también independiente de la técnica, del progreso, de la fuga hacia adelante del consumo. Consumimos cada vez más, pero no por eso somos más felices. El mundo técnico permite que tengamos una vida más larga y materialmente más cómoda. Es mucho. Pero esto no es la felicidad, que huye con obstinación de las garras de los individuos. Mientras el dominio técnicocientífico crece indefinidamente, la felicidad sigue siendo lo más indomeñable, o más imprevisible del mundo humano: ilumina nuestra existencia cuando le viene en gana, por lo general sin que seamos totalmente responsables. La felicidad viene cuando no se la espera y se nos va cuando creemos tenerla segura. Ni la política ni la Historia son mecanismos que avancen gloriosamente hacia la felicidad. Vistos desde el exterior, perecemos “niños mimados”; desde dentro, la vida parece cada vez más difícil, más caótica, más estresante.

Bautismo del Señor

 


Bautismo del Señor
(Ciclo A - Año par)
11 de enero de 2026


Frases...

Miedo

“Me he habituado a vivir en el umbral de mí mismo; en el interior está demasiado oscuro”


Antoine Blondin

Epifanía del Señor

 


Epifanía del Señor
(Ciclo A - Año par)
6 de enero de 2026



Domingo II después de Navidad



Domingo II después de Navidad
(Ciclo A - Año par)
4 de enero de 2026

  • La sabiduría de Dios habitó en el pueblo escogido (Eclo 24, 1-2. 8-12)
  • El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros (Sal 147)
  • Él nos ha destinado por medio de Jesucristo a ser sus hijos (Ef 1, 3-6. 15-18)
  • El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros (Jn 1, 1-18)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify

Santa María, Madre de Dios

 


Santa María, Madre de Dios
(Ciclo A - Año par)
1 de enero de 2026

  • Invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré (Num 6, 22-27)
  • Que Dios tenga piedad y nos bendiga (Sal 66)
  • Envió Dios a su Hijo, nacido de mujer (Gal 4, 4-7)
  • Encontraron a María y a José y al niño. Y a los ocho días, le pusieron por nombre Jesús (Lc 2, 16-21)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify

La verdadera vocación del hombre

A menudo tenemos el sentimiento de ser prisioneros de una especie de adhesión a la tierra que nos impide mirar las realidades celestes. Es como si estuviéramos cogidos en unas arenas movedizas. ¿Cómo despegarse del mundo? ¿Cómo arrancarse del ruido? Cómo arrancarnos de esa noche obscura que nos oprime y que obstruye nuestro caminar hacia el cielo, que nos embrutece y nos hace olvidar lo esencial.

Dios nos ha creado para estar y vivir con Él. Dios, que ha querido todo cuanto existe, no ha creado la naturaleza para sí misma. Dios no nos ha creado para una perfección solamente natural. Dios, al crearnos, tenía una finalidad infinitamente superior a la perfección natural: el orden sobrenatural, el don de puro amor que llamamos gracia y que nos hace participar de la propia naturaleza de Dios, la comunicación de su propia vida que hace de nosotros sus hijos, capaces de conocerle y amarle en toda su intimidad, como él se conoce y se ama a sí mismo. Hemos sido creados para conocer y amar a Dios en toda su realidad de Dios. El hombre es absolutamente incapaz por sí mismo de esta vida sobrenatural, de la que le separa un abismo infinito, y que es un don gratuito de Dios. Cuando Cristo explica a los hombres hacia dónde deben tender, no les dice: “Sed plenamente y perfectamente hombres, desarrollaos hasta la perfección de vuestra naturaleza humana”, sino: “Sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto”, es decir, nos propone la perfección misma de Dios.

Sagrada Familia

 


Sagrada Familia: Jesús, María y José
(Ciclo A - Año par)
28 de diciembre de 2025



Frases...

"La verdadera locura es convertir el corazón, la casa de la vida eterna, en un cajero automático"

Jesús Montiel

Solemnidad de la Natividad del Señor

 


Solemnidad de la Natividad del Señor
(Ciclo A - Año par)
25 de diciembre de 2025


Ilumina las tinieblas de mi alma

Señor, Dios de todos,
Poderoso en todo,
Sede infinita e incomprensible de todas las cosas;

Con todo tu Ser Tú estás cerca de todos;
Tú no estás encerrado en un espacio,
Y no hay ningún lugar en el que no estés Tú.

Tú no eres visible a los ojos,
Y sin embargo no hay visión alguna sin el concurso de tu luz.

¡Gloria temible,
Nombre incomprensible,
Apelación majestuosa,
Palabra infinita,
Esencia inescrutable!

Inaccesiblemente Alejado,
y sin embargo inmediatamente Cercano.

Tú estás atento al gemido,
Tú percibes la miseria,
Tú te acercas en la desgracia.

¡Tú remedias todo lo que es irremediable,
Padre muy compasivo,
Tú muestras tu misericordia,
Dios de consuelo!

En la misericordia de tu luz
ilumina las tinieblas de mi alma
para curarla, perdonarla y vivificarla,
oh Fuerza incorruptible.

A Ti la gloria en todo.
Amén.


San Gregorio de Narek
(944-1010)

IV Domingo de Adviento


 

IV Domingo de Adviento
(Ciclo A - Año par)
21 de diciembre de 2025


El consumismo

El hiperconsumo crece como un sucedáneo de la vida a la que se aspira, funciona a la manera de un paliativo de los deseos defraudados de cada cual. Cuanto más se multiplican los desengaños y las frustraciones de la vida privada, más se dispara el consumismo como consuelo, como satisfacción compensatoria, como una forma de “levantar el ánimo”.

Algunos proponen que haya un numerus clausus en la adquisición de bienes duraderos, para limitar el consumo. Pero esto es problemático. ¿Cómo determinar lo que es superfluo y lo que es necesario? ¿Dónde comienzan y dónde terminan las “falsas” necesidades? ¿Se va a impedir a los turistas que viajen en avión porque supone un derroche de energía? Los enemigos de la vida comercializada tienen razón al decir que la carrera desenfrenada del consumo no da la felicidad, pero su ataque contra lo “inútil” está demasiado impregnado de ascetismo. Algunas de nuestras alegrías se basan en frivolidades, en placeres fáciles, en pequeños lujos: es una de las dimensiones del deseo y de la vida humana. Se puede pensar que esta parte inútil, en las condiciones actuales, es un exceso, pero no hay que buscar su erradicación pura y simple. Sería mayor el mal que el bien obtenido, porque solo una sociedad autoritaria y antidemocrática puede imponer una alteración semejante en la vida cotidiana. La “sencillez voluntaria” acabaría siendo enseguida sencillez despótica.

III Domingo de Adviento

 


III Domingo de Adviento
(Ciclo A - Año par)
14 de diciembre de 2025



Frases...

"Cuando uno es feliz está dispuesto a soportar cualquier clase de disciplina"

Graham Green

Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María

 



Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María
(Ciclo A - Año par)
8 de diciembre de 2025


  • Pongo hostilidad entre tu descendencia y la descendencia de la mujer (Gen 3, 9-15. 20)
  • Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas (Sal 97)
  • Dios nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo (Ef 1, 3-6. 11-12)
  • Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo (Lc 1, 26-38)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify

II Domingo de Adviento

 


II Domingo de Adviento
(Ciclo A - Año par)
7 de diciembre de 2025


Luchar contra los ídolos

Tenemos una tendencia natural a fabricarnos ídolos es decir, falsas imágenes de Dios. La mayoría de las veces lo hacemos inconscientemente, y de varias formas.

La primera es fácil de descubrir: cuando algo nos acapara por completo y se convierte en nuestro único objetivo. Ciertamente, no adoramos ya el dinero como lo adoraron los Hebreos, momentáneamente extraviados, en el episodio del becerro de oro (Ex 3, 23). Pero sigue habiendo hoy comportamientos muy similares. Consagramos todas nuestras energías al dinero, al amor humano, al éxito, al cuerpo, de tal manera que no nos queda ningún espacio libre. Estamos vueltos exclusivamente hacia todo eso, en vez de hacerlo hacia otra cosa aunque no nos atrevamos a llamarle Dios. En cualquier caso, el sitio de “Dios” está ocupado, la estatua levantada y el corazón repleto.

Existe una segunda manera de fabricar ídolos, más sutil y mucho más peligrosa que la anterior ya que hunde sus raíces en nuestras mejores intenciones. Cuando creemos en Jesucristo e intentamos seguirle, ponemos en el empeño lo mejor de nosotros mismos. Es así como nos vamos atando a la imagen que de él nos hacemos, a las formas de servicio, de oración y de acción que nos hemos forjado por su causa y por amor a él. Todo es así de natural y no podemos hacer otra cosa. Pero la amenaza de la idolatría sigue latente y surge cuando nos aferramos a nuestras maneras de ver las cosas. Identificamos a Dios con nuestro caminar hacia él. Y cuando surgen enfrentamientos entre los cristianos, sufrimos mucho. Se nos rompe nuestro ídolo y caen por tierra nuestras seguridades. Es así como nos vemos obligados a reconocer que Dios es más grande y más libre de lo que nos habíamos imaginado. Sólo así nos vemos libres de la idolatría. Si los cristianos aceptamos el hecho de ser diferentes, de tener maneras distintas de percibir al mismo Dios estamos extirpando de raíz la tendencia a la idolatría.

I Domingo de Adviento

 


I Domingo de Adviento
(Ciclo A - Año par)
30 de noviembre de 2025



Cristo, fuente de luz

Tu nacimiento inefable, oh Cristo,
ha precedido al origen de los siglos.
Tu eres la fuente de la luz,
el rayo que brilla con el Padre.
Tú disipas la opacidad de la materia
e iluminas el alma de los santos.

Eres tú, Cristo, quien ha creado el mundo,
las órbitas y los astros;
tú sostienes el centro de la tierra,
tú salvas a todos los hombres.
Por ti el sol inicia su curso
e ilumina todos nuestros días.
Por ti germinan las semillas
y apacientan los rebaños.
De tu manantial inagotable brota el esplendor
de la vida que da al universo su fecundidad.
Y tu seno hace renacer la luz,
la inteligencia y el alma.

Al celebrar así tu gloria, oh Cristo,
yo canto también a tu Padre y a su majestad suprema;
yo canto, con el mismo honor, al Espíritu
que es el vínculo entre el Principio y el Engendrado.
Al celebrar el poder del Padre,
mis cantos despiertan en mí
los sentimientos más profundos de mi alma.
¡Salve, belleza del Padre!
¡Salve, Espíritu purísimo que unes al Hijo y al Padre!
Oh Cristo, haz descender sobre mí
este Espíritu con el Padre.
Que sea para mi alma como un rocío,
y que la colme de tus dones reales.

(Sinesio de Cirene +414)



Jesucristo, Rey del Universo

 


Jesucristo, Rey del Universo
(Ciclo C - Año impar)
23 de noviembre de 2025


Frases...

“Toda ciudad es un estado de ánimo que se impone a los que en ella habitan”


Georges Rodenbach

XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario



XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario
(Ciclo C - Año impar)
16 de noviembre de 2025


Una difícil conversación II

(El texto recoge una conversación bastante dura, largamente esperada, entre un anciano padre y su hijo Jack que ha sido “la oveja negra” de su familia. Habitando en un pequeño pueblo llamado Gilead, en el que el padre era pastor metodista de una de sus parroquias, Jack, en efecto, tuvo una hija, de una relación extramatrimonial con una chica de familia muy pobre y no luchó por conseguir su tutela, permitiendo que la niña muriera y desapareciendo después de su casa sin dar noticias de su paradero. También cometió algunos hurtos que le convirtieron en el “delincuente” de la familia y que le llevaron más tarde a la cárcel. El padre se sintió deshonrado por la conducta de este hijo, que le costó el ser desposeído de su parroquia. Ahora, al cabo de muchos años, cuando ya su madre ha muerto, ha regresado por un tiempo y está en la casa paterna, donde solo habita su padre y su hermana Glory, la hija soltera que cuida del padre)


Finalmente, Jack carraspeó. Con todo, su voz fue un susurro ronco.

-Señor –dijo-, tengo varias cosas que desearía decirle. Si es un buen momento. Se me ha ocurrido que éste puede ser tan bueno como cualquiera.

Su padre le dedicó una sonrisa amable.

-No es precisa tanta formalidad. Hace bastantes años que me he retirado. Llámeme Robert, por favor .

Jack miró a su hermana.

-Papá –dijo ella-, ¿te hago un café?

-Par mí, no, gracias. Pero quizá a nuestro amigo le apetezca.

Al cabo de un momento, Jack dijo:

-Si pudiera hablarle de una cosa… Quería decirle que después de considerables reflexiones, después de pensar detenidamente en el asunto… -miró a Glory y sonrió. El viejo asintió.

-¿Está considerando la posibilidad de abrazar el ministerio?

Jack exhaló un profundo suspiro y se frotó los ojos.

-No, señor.

-Hoy en día se produce un notable resurgir de las vocaciones. Muchos jóvenes se sienten atraídos al ministerio. Es maravilloso. Quizá quiera usted reflexionar sobre ello.

Dedicación de la Basílica de Letrán

 


Dedicación de la Basílica de Letrán
(Ciclo C - Año impar)
9 de noviembre de 2025


  • Vi agua que manaba del templo, y habrá vida allí donde llegue el torrente (Ez 47, 1-2. 8-9. 12)
  • Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada (Sal 45)
  • Sois templo de Dios (1 Cor 3, 9c-11. 16-17)
  • Hablaba del templo de su cuerpo (Jn 2, 13-22)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify

Frases...

El perdón y el dolor

Donde el tiempo fracasa, el perdón puede vencer ese dolor. 
Solo el perdón devuelve el dolor al cielo de la vida.

Alessandro D’AVENIA

Conmemoración de todos los fieles difuntos



Conmemoración de todos los fieles difuntos
(Ciclo C - Año impar)
2 de noviembre de 2025
  • Yo sé que mi redentor vive y que al fin se alzará sobre el polvo (Job 19, 1. 23-27a)
  • El Señor es compasivo y misericordioso (Sal 102)
  • Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo (Flp 3, 20-21)
  • Esta es la voluntad del Padre: que todo el que ve al Hijo tenga vida eterna (Jn 6, 37-40)

Sorprende, queridos hermanos, escuchar una proclamación tan nítida de la esperanza cristiana, como la que hace un creyente ajeno a la tradición de Israel: el santo Job. Pues él dice, en efecto, “creo que mi Redentor vive y que he de resucitar del polvo y, en esta carne mía, contemplaré a Dios mi Salvador”.

“En esta carne mía”. Los paganos creían que algo del hombre quedaba cuando él moría y que ese algo llevaba una existencia disminuida, fantasmal, en el “lugar de los muertos”. Pero jamás pensaron que el cuerpo resucitaría y que podríamos ir al encuentro de Dios en nuestra carne. Por eso ellos llamaban a la tumba “sarcófago”, es decir, literalmente, “el que come la carne”, y pensaban que la carne comida por la muerte ya no podía volver a vivir. Frente a eso, ya en el Antiguo Testamento, se dejó oír la voz de Job proclamando que “en esta carne mía contemplaré a Dios mi Salvador”.

El infierno

El infierno ya existe aquí. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno y hacer que dure, y dejarle espacio.

Italo Calvino


Todos los santos



Todos los santos
(Ciclo C - Año impar)
1 de noviembre de 2025
  • Vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de todas las naciones, razas, pueblos y lenguas (Ap 7, 2-4. 9-14)
  • Esta es la generación que busca tu rostro, Señor (Sal 23)
  • Veremos a Dios tal cual es (1 Jn 3, 1-3)
  • Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo (Mt 5, 1-12a)

Sólo Dios es santo (“porque sólo Tú eres santo”). Sin embargo los primeros cristianos se denominaban a sí mismos “los santos", y lo hacían con toda naturalidad, hablando como de pasada, revelando así una autoconciencia, una manera de definirse, que era común a todos ellos. Así vemos, por ejemplo, que Ananías le dice al Señor: "Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre y de los muchos males que ha causado a tus santos en Jerusalén" (Hch 9,13). Pablo, cuando pide dinero para los cristianos pobres de Jerusalén, afirma estar haciendo una colecta "para los santos" (1Co 16,1-2), "en bien de los santos" (2Co 8,4). Cuando recomienda a Estéfanas lo elogia diciendo que "se ha puesto al servicio de los santos" (1Co 16,15). Pedro, después de resucitar a la joven Tabita, "llamó a los santos y a las viudas" y se la presentó viva (Hch 9,32-41).

La razón de este sorprendente hecho no radica en que ellos se consideraran unos hombres perfectos, libres de defectos y pecados, sino sencillamente en el hecho objetivo de que todos ellos participaban, gracias al bautismo, la eucaristía y los demás sacramentos, de la vida del “único Santo", que es Cristo. Llamarse "santos" no era, pues, para ellos, un modo de autoglorificarse, sino de reconocer la realidad del don recibido, de dar gloria a Dios por ello y de mostrarse agradecidos con Él. Y desde la conciencia de este hecho se iban “purificando a sí mismos” (2ª lectura) para poder formar parte, un día, de esa “muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas” que, “con voz potente”, aclaman y adoran a Dios en el cielo (1ª lectura).

Danos santos



Señor, danos santos,
no solamente personas libres y plenamente generosas.

No solamente personas arriesgadas que hacen brillar la justicia,
sino personas de Dios,
para quienes Tú eres todo.

No solamente personas fraternas, atentas a toda miseria
y serviciales ante cualquier infortunio,
sino personas llenas de amor por Ti, Señor,
que solo viven de Ti.

Personas que yo no podría mirar sin verte
ni sabría escuchar sin oírte.

Personas que arrancarían del mundo el materialismo,
invadiéndolo de tu presencia.

Tenemos necesidad de santos,
de grandes santos.

Solo Tú puedes suscitarlos: elígelos:
Entre pobres y ricos, entre ignorantes y sabios,
en el mundo y en la vida religiosa.

Danos santos, Señor. Amén.


(Oración de la Iglesia de Oriente)

Oración en formato pdf

XXX Domingo del Tiempo Ordinario

XXX Domingo del Tiempo Ordinario
(Ciclo C - Año impar)
26 de octubre de 2025


  • La oración del humilde atraviesa las nubes (Eclo 35, 12-14. 16-19a)
  • El afligido invocó al Señor, y él lo escuchó (Sal 33)
  • Me está reservada la corona de la justicia (2 Tim 4, 6-8. 16-18)
  • El publicano bajó a su casa justificado, y el fariseo no (Lc 18, 9-14)

La liturgia de la palabra de hoy nos habla de la relación con Dios, que se expresa de modo privilegiado en la oración. Viene a decirnos que nuestra manera de orar puede revelarnos cómo es nuestra relación con Dios. Ya la primera lectura nos recuerda que el pobre alcanza el favor de Dios, que Dios es sensible a la llamada del pobre y que, en cambio, añade el evangelio, la fatuidad humana aleja de Dios.

Lo que hace que el hombre sea humilde o fatuo en su relación con Dios, es, como recuerda Benedicto XVI, la orientación de su mirada: quien centra su mirada en Dios, queda sobrecogido por la gratuidad de su Amor, por su paciencia, por su bondad y generosidad; y, de rebote, se ve a sí mismo pequeño, mezquino, impuro: porque su mirada está centrada en Aquel que es la generosidad y la pureza en persona. Quien, en cambio, centra su mirada en sí mismo, busca términos de comparación que le favorezcan, y ve a Dios de rebote, como Aquel que tiene que sancionar la supuesta excelencia y bondad de uno mismo.

Frases...

Los placeres y la alegría

“Contra tus mezquinos placeres, yo apelo a la Alegría”

(Palabras de Job a Satán en la obra de Fabrice HADJADJ, 
Job o la tortura de los amigos, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 2015, p. 67)




XXIX Domingo del Tiempo Ordinario

 


XXIX Domingo del Tiempo Ordinario
(Ciclo C - Año impar)
19 de octubre de 2025


  • Mientras Moisés tenía en alto las manos, vencía Israel (Ex 17, 8-13)
  • Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra (Sal 120)
  • El hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para toda obra buena (2 Tim 3, 14 - 4, 2)
  • Dios hará justicia a sus elegidos que claman ante él (Lc 18, 1-8)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify

Escuela de la fe #33: La fe

 


D. Fernando Colomer Ferrándiz
17 de octubre de 2025


Enlace para escuchar en IVOOX


Una difícil conversación I

(Glory Bouhton, de treinta y ocho años, ha regresado al hogar familiar para cuidar a su moribundo padre. Justo entonces, su hermano Jack, hijo pródigo que ha estado fuera veinte años, vuelve a casa en busca de refugio y tratando de reconciliarse con un pasado marcado por la desdicha y el dolor. Mal chico desde su infancia, alcohólico incapaz de conservar un empleo, aunque brillante y encantador, vive enfrentado a todo lo que le rodea y, en especial, al tradicionalismo de su padre, pastor metodista apartado de su parroquia. El texto recoge una conversación bastante dura, largamente esperada, entre el anciano padre y su hijo Jack, “la oveja negra” de su familia.)


Entonces oyeron un chirrido de muelles de cama y el suave arrastrar de unos pies en zapatillas y el tac tac del bastón. Al cabo de un momento, su padre apareció en la puerta con la camisa de dormir, pálido y con el pelo revuelto, pero con un porte sereno y solemne. Miró primero a Glory, luego a la ventana y, finalmente, como si hubiera encontrado el valor para hacerlo, se volvió a Jack.

-Oh. -Se le escapó un sonido apesadumbrado, pero enseguida, se reanimó-: He pensado que me gustaría un poco de conversación. Os he oído hablando aquí fuera y he venido a participar. Sí.

Jack lo ayudó a ocupar un asiento y volvió al suyo. El viejo le tomó la mano.

-Creo que estaba de mal genio –dijo.

-Me lo merecía –dijo Jack.

-No, no –replicó su padre-. No es así como quería que fueran las cosas. Me lo había prometido mil veces, que si volvías a casa no oirías nunca de mi boca una palabra de reproche. No importaba lo que sucediera.

-No importa. Merezco el reproche.

-Debes dejar a Dios la decisión de qué mereces. Piensas demasiado en ello, en qué mereces. Creo que una parte del problema está ahí.

-Me parece que en eso llevas razón –sonrió Jack.

-Nadie se merece nada, bueno o malo. Todo es gracia. Si aceptas eso, quizás puedas tranquilizarte un poco.

XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario

 


XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario
(Ciclo C - Año impar)
12 de octubre de 2025


  • Volvió Naamán al hombre de Dios y alabó al Señor (2 Re 5, 14-17)
  • El Señor revela a las naciones su salvación (Sal 97)
  • Si perseveramos, también reinaremos con Cristo (2 Tim 2, 8-13)
  • ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero? (Lc 17, 11-19)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify

Frases...

Humildad, serenidad, sumisión

No todo aquel que tiene el ánimo sereno es humilde, pero todo aquel que es humilde mantiene también el ánimo sereno. No hay un humilde que no sea también sumiso, pero encontrarás en abundancia gente sumisa que no es verdaderamente humilde.


Isaac el Sirio

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario


 

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario
(Ciclo C - Año impar)
5 de octubre de 2025


La fuente de la oración

La liturgia del corazón

“El hombre interior”: esta expresión no se encuentra tal cual en la Biblia, pero está implicada en una imagen muy sugestiva empleada por san Pedro en su primera carta: ho kruptos tès kardias anthrôpos (1P 3, 4), un texto único en toda la Biblia, que literalmente significa: “el hombre oculto del corazón”.

El hombre interior se identifica con el corazón del hombre cuya ambigüedad recuerda toda la Biblia. Ya en el Génesis, Dios constata que “todos los pensamientos del corazón del hombre” se orientan únicamente hacia el mal (Gn 6, 5). La Biblia conoce un corazón “endurecido”, como el del faraón, que Dios mismo se encarga de endurecer (Ex 7, 3ss), pero también un corazón “ablandado”, capaz de humillarse ante Él (2R 22, 19), y sobre todo un corazón “contrito y humillado” por el arrepentimiento (Sal 33, 16; 50, 17) que Dios se ingenia en curar (Sal 147, 3). Dios reprocha a menudo al incircuncisión de los corazones (Lv 26, 41; Dt 10, 16; 30, 6; Jr 9, 26). Pero será también sobre las tablas del corazón donde Dios escribirá su Ley nueva (Pr 3, 3; 7, 3). Por medio de su profeta, Dios ha prometido cambiar el corazón de piedra en un corazón de carne (Ex 11, 19; 36, 26). Un corazón así, “un corazón que sepa escuchar”, es lo que Salomón suplica al inicio de su reinado (1R 3, 9), en continuidad con su padre David, que le había dado este consejo: “Guarda tu corazón más que cualquier otra cosa, pues de él proceden todas las fuentes de la vida” (Pr 4, 23).

XXVI Domingo del Tiempo Ordinario

 


XXVI Domingo del Tiempo Ordinario
(Ciclo C - Año impar)
28 de septiembre de 2025


  • Ahora se acabará la orgía de los disolutos (Am 6, 1a. 4-7)
  • ¡Alaba, alma mía, al Señor! (Sal 145)
  • Guarda el mandamiento hasta la manifestación del Señor (1 Tim 6, 11-16)
  • Recibiste bienes, y Lázaro males: ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado. (Lc 16, 19-31)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify

Tu nombre Padre

¿Quién eres tú, Señor, y quién soy yo?
Tú eres el Dios de infinita majestad,
gloria de los ángeles y alegría de todos los elegidos.
En tu presencia los cielos, la tierra y todo lo que contienen
son menos que un grano de arena.
Y yo soy un pequeño gusano de tierra,
pecador e hijo de Adán pecador.
¡Y sin embargo tú quieres que yo te llame PADRE!
¡Qué excelencia y dignidad me concedes!
Que mi alma sepa reconocerla
y que te dé todas las gracias que te debo.
Y como yo no soy capaz de hacerlo,
suplico a los ángeles que me ayuden
a alabarte y darte gracias continuamente.

XXV Domingo del Tiempo Ordinario

 


XXV Domingo del Tiempo Ordinario
(Ciclo C - Año impar)
21 de septiembre de 2025


  • Contra los que compran al indigente por plata (Am 8, 4-7)
  • Alabad al Señor, que alza al pobre (Sal 112)
  • Que se hagan oraciones por toda la humanidad a Dios, que quiere que todos los hombres se salven (1 Tim 2, 1-8)
  • No podéis servir a Dios y al dinero (Lc 16, 1-13)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify


Frases...

Valores y mandamientos de Dios

Los “valores” son vagos y difíciles de entender, pero fáciles de vivir. Por el contrario, los mandamientos de Dios son claros y fáciles de entender, pero difíciles de vivir. 


Peter J. KREEFT

Exaltación de la Santa Cruz

 


Exaltación de la Santa Cruz
(Ciclo C - Año impar)
14 de septiembre de 2025


  • Cuando una serpiente mordía a alguien, este miraba a la serpiente de bronce y salvaba la vida (Num 21, 4b-9)
  • No olvidéis las acciones del Señor (Sal 77)
  • Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó sobre todo (Flp 2, 6-11)
  • Tiene que ser elevado el Hijo del hombre (Jn 3, 13-17)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify

El amor y los monstruos

(Margherita es una adolescente italiana de catorce años que acaba de iniciar su instituto y que está fuertemente impactada por el repentino abandono del hogar que ha realizado su padre, desapareciendo sin dar ninguna explicación, sin responder a las reiteradas llamadas de su esposa. Su hermano Andrea, de seis años de edad, comparte con ella la misma situación)

A esa misma hora en que cobran cuerpo las cosas invisibles, los sueños, las estrellas, los espíritus y los amantes, Andrea se metió bajo las sábanas de Margherita y se acurrucó al lado de su hermana. El cuerpo tibio de ella lo tranquilizó, y después de unos minutos de silencio dijo:

- Me da miedo la oscuridad.
- No existe la oscuridad, Andrea.
- Sí que existe.
- La oscuridad es la luz apagada.
- En la oscuridad están los monstruos. En la luz no hay m monstruos.
- Tú los has visto.
- Sí.
- ¿Y cómo eran?

XXIII Domingo del Tiempo Ordinario

 


XXIII Domingo del Tiempo Ordinario
(Ciclo C - Año impar)
7 de septiembre de 2025


  • ¿Quién se imaginará lo que el Señor quiere? (Sab 9, 13-18)
  • Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación (Sal 89)
  • Recóbralo, no como esclavo, sino como un hermano querido (Flm 9b-10. 12-17)
  • Aquel que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío (Lc 14, 25-33)
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en ivoox
  • Homilía: pulsar aquí para escuchar en Spotify