en la riqueza divina de tu Silencio,
plenitud capaz de colmar por completo mi alma.
Haz callar en mí todo lo que no eres Tú,
lo que no es tu Presencia
completamente pura,
totalmente solitaria,
enteramente apacible.
Impón silencio a mis deseos,
a mis caprichos,
a mis sueños de evasión,
a la violencia de mis pasiones.
Acalla con tu Silencio,
la voz de mis reivindicaciones
y de mis quejas.
Impregna de tu Silencio
mi naturaleza demasiado impaciente para hablar,
demasiado llevada a la acción exterior y ruidosa.
Impón incluso silencio a mi oración,
para que sea un impulso hacia Ti.
Haz descender tu Silencio
hasta el fondo de mi ser
y haz remontar ese silencio hacia Ti
en homenaje de Amor.
lo que no es tu Presencia
completamente pura,
totalmente solitaria,
enteramente apacible.
Impón silencio a mis deseos,
a mis caprichos,
a mis sueños de evasión,
a la violencia de mis pasiones.
Acalla con tu Silencio,
la voz de mis reivindicaciones
y de mis quejas.
Impregna de tu Silencio
mi naturaleza demasiado impaciente para hablar,
demasiado llevada a la acción exterior y ruidosa.
Impón incluso silencio a mi oración,
para que sea un impulso hacia Ti.
Haz descender tu Silencio
hasta el fondo de mi ser
y haz remontar ese silencio hacia Ti
en homenaje de Amor.
José Fernández Moratiel